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SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI.

Oficio Propio Carmelita - 25 de Mayo

SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI.
Virgen de Nuestra Orden.


Nació en Florencia el año 1566. Fue educada en un ambiente de sólida piedad. Entró en el Carmelo a los 15 años, donde llevó una vida oculta de oración y abnegación. Rogaba ardientemente por la reforma de la Iglesia. Dirigió por el camino de la perfección a sus hermanas de comunidad. Célebre por sus carismas, murió en 1607 a la edad de 41 años y 24 de carmelita. Su cuerpo se conserva incorrupto.

Todo, como en la Liturgia de la horas, excepto lo siguiente:


OFICIO DE LECTURA

HIMNO

Este es el tiempo en que llegas.
Esposo, tan de repente,
que invitas a los que velas
y olvidas a los que duermen

Salen cantando a tu encuentro
doncellas con ramos verdes
y lámparas que guardaron
copioso y claro aceite.

¡Como golpean las necias
las puertas de tu banquete!
¡Y como lloran a oscuras
los ojos que no han de verte!

Mira que estamos alerta,
Esposo, por si vinieres,
y esta el corazón velando
mientras los ojos se duermen.

Danos un puesto en tu mesa,
Amor que a la noche vienes,
antes que la noche acabe
y que la puerta se cierre. Ame.

LAUDES

HIMNO

Esta mujer no quiso
tomar varón ni darle su ternura,
sello su compromiso
con otro amor que dura
sobre el amor de toda criatura.

¿Quién acuso a la esposa,
si fiel a su Señor, de ser esquiva,
si esta por amorosa
de voluntad cautiva
y ardiendo por amor en llama viva?

Y tanto se apresura
a zaga de la huella del Amado,
que en el se transfigura,
y el cuerpo anonadado
ya esta por el amor resucitado.

Aquí la Iglesia canta
la condición futura de la historia,
y el cuerpo se adelanta
en esta humilde gloria
a la consumación de su victoria.

Mirad los regocijos
de la que por esteril sollozaba
y se lleno de hijos,
porque el Señor miraba
la pequeñez humilde de su esclava. Ame.

Ant. Benedictus. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. (T. P. Aleluya)

ORACION

Señor Dios, tú que amas la virginidad, has enriquecido con dones celestiales a tu virgen Santa María Magdalena de Pazzi, cuyo corazón se abrasaba en tu amor; concede a cuantos celebramos hoy su fiesta imitar los ejemplos de su caridad y su pureza. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

VISPERAS

HIMNO

Dichosa tu que, entre todas,
fuiste por Dios sorprendida
con tu lámpara encendida
para el banquete de bodas.

Con el abrazo inocente
de un hondo pacto amoroso,
vienes a unirte al Esposo
por virgen y por prudente.

Enséñanos a vivir.
Ayúdenos tu oración.
Danos en la tentación
la gracia de resistir.

Maria pureza en vuelo.
Virgen de vírgenes, danos
la gracia de ser humanos
sin olvidarnos del cielo.

Honor a la Trinidad
por esta limpia victoria
Y gloria por esta gloria
que alegra la Cristiandad. Amen.

Ant. Magnificat. La Palabra se hizo carne y acampo entre nosotros para atraer a todos los hombres hacia si. (T. P. Aleluya)

SAN ENRIQUE DE OSSÓ Y CERVELLO

Oficio Propio Carmelita - 27 de Ene.

SAN ENRIQUE DE OSSÓ Y CERVELLO
Presbítero.


Nace en Vinebre (Tarragona), localidad de Cataluña - España, el 16 de octubre de 1840. Fue ordenado sacerdote el 21 de septiembre de 1867 y casi inmediatamente sorprendido por la revolución política de 1868.

Apóstol de los niños, con su labor catequética, inspirador de movimientos seglares bajo la divisa del Evangelio, director de almas, sintió irresistiblemente el hechizo espiritual de santa Teresa de Jesús, maestra de oración e hija de la Iglesia. A la luz de su doctrina, fundo en 1876 la Compañía de Santa Teresa, instituto religioso femenino cuyos miembros tienen como objetivo la formación de la mujer en la escuela del Evangelio, siguiendo los ejemplos de la Santa de Avila. Apóstol de los nuevos tiempos con la predicación y con la pluma, tras un duro calvario de pruebas y padecimientos, entrego su alma a Dios en Gilet-Valencia el 27 de enero de 1896.

Del común de pastores o de santos: para los educadores

OFICIO DE LECTURA
SEGUNDA LECTURA

De los escritos de san Enrique de Ossó, presbítero.
(Un mes en la escuela del Sgdo. Corazón, Prof. En Escrito Roma 1977.,pp 456-158)

Tener los mismos sentimientos que Cristo.

Pensar como cristo Jesús, sentir como Cristo Jesús, amar como Cristo Jesús, obrar como Cristo Jesús, conversar como Cristo Jesús, hablar como Cristo Jesús, conformar, en una palabra, toda nuestra vida con la de Cristo, y nadie puede salvarse si no fuere hallado conforme con la imagen de Cristo. Mas para conformarnos con la vida de Cristo es ante todo menester estudiarla, saberla, meditarla, y no solo en su corteza exterior, sino entrando en los sentimientos, afectos, deseos, intenciones de Cristo Jesús, para hacerlo todo en unión perfecta con El.
El mismo Señor Jesús con su bondad y sus palabras nos convida a ello. Pues ¿Cómo, por ejemplo, aprenderemos su mansedumbre y humildad, como en cada acción nos pondremos delante a Cristo para imitarle si no conocemos los sentimientos de su corazón al practicarlos? Porque Cristo vivió, y comió, y durmió, y hablo, y callo, y anduvo, y se canso, y descanso, y sudo, y tuvo hambre, sed, pobreza, etc., trabajo, en una palabra, padeció y murió por nosotros, por nuestra salud.
¿Por qué, pues, no nos hemos de hacer o representar a Jesús practico, real, digámoslo así, y no teórico o ideal, que es causa de que no le amemos e imitemos en todas las cosas como debemos?
Jesús es nuestro hermano, carne de nuestra carne, sangre de nuestra sangre y hueso de nuestros huesos. Este es, pues, mi Jesús. Dios y hombre verdadero, vivo, personal, que se dejo ver en la tierra y vivió, converso con nosotros hombres, por treinta y tres años, ya que por nuestra salud, siendo Verbo eterno del Padre, descendió del cielo, se encarno, padeció, murió, resucito, subió a los cielos y se quedo entre nosotros hasta la consumación de los siglos para ser nuestro compañero, consuelo y alimento en el Santísimo Sacramento del altar.
En conocer, pues, mas y mas a Jesucristo consiste la vida eterna, nuestra única felicidad en el tiempo y el la eternidad.-¡Oh! ¡Que feliz será el alma que aprenda cada día esta lección y la practique! ¡Que pensamiento tan regalado! ¡Yo viviré, comeré, dormiré, hablare, callare, trabajare, padeceré, lo haré todo, lo sufriré todo en unión de Jesús, en unión de aquella divina intención y con aquellos sentimientos con que lo hizo Jesús, lo padeció Jesús, y desea que yo lo haga, o lo padezca!.... Quien tal haga, y todos lo debemos hacer, vivirá aquí en la tierra una vida del cielo, se transformara en Jesús y podrá decir con el Apóstol: Vivo yo, mas no yo, que Cristo vive en mi.

RESPONSORIO GA 2,20

R. Vivo de la fe en el Hijo de Dios, *Que me amo hasta entregarse por mi.

V. Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mi. *Que me amo.

ORACION

Oh Dios, que en San Enrique de Ossó, presbítero, has unido maravillosamente una oración continua con una actividad apostólica incansable: concédenos por su intercesión que, perseverando en el amor de Cristo, sirvamos a tu Iglesia con la palabra y las obras. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS DIFUNTOS DE NUESTRA ORDEN

Oficio Propio Carmelita – 15 de Nov.

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS DIFUNTOS DE NUESTRA ORDEN

Una misma caridad fraterna en el Señor une ahora a los que, peregrinos aun en la tierra, viven en obsequio de Jesucristo y a los que, salidos ya de este mundo, esperan la visión gloriosa de Dios, como antes los congrego aquí abajo un idéntico amor a Cristo y un mismo servicio a la Virgen Maria. La plegaria común de la Orden implora del Señor misericordia para todos los hermanos difuntos, a fin de que, por intercesión de Maria, signo de esperanza cierta y de consuelo, lleguen cuanto antes a la Casa del Padre.

Todo, como en la Liturgia de las Horas del día 2 de noviembre, y en el oficio de difuntos, excepto lo siguiente:

Oficio de Vigilia

Ant. Dios enjugara las lagrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado.

Cántico I Sb. 3, 1-6

En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno. A los ojos de los insensatos pareció que habían muerto; se tuvo por quebranto su salida, y su partida de entre nosotros por completa destrucción; pero ellos están en la paz. Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad; por una corta corrección recibirán largos beneficios. pues Dios los sometió a prueba y los halló dignos de sí; como oro en el crisol los probó y como holocausto los aceptó

Cántico II Sb. 3, 7-9

El día de su visita resplandecerán, y como chispas en rastrojo correrán.
8 Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos y sobre ellos el Señor reinará eternamente.
9 Los que en él confían entenderán la verdad y los que son fieles permanecerán junto a él en el amor, porque la gracia y la misericordia son para sus santos y su visita para sus elegidos.

Cántico III
Sb. 10, 17-21

Pagó a los santos el salario de sus trabajos; los guió por un camino maravilloso, fue para ellos cobertura durante el día y lumbre de estrellas durante la noche; les abrió paso por el mar Rojo y los condujo a través de las inmensas aguas, mientras a sus enemigos los sumergió y luego los hizo saltar de las profundidades del abismo.
De este modo los justos despojaron a los impíos; entonaron cantos, Señor, a tu santo Nombre y unánimes celebraron tu mano protectora, porque la Sabiduría abrió la boca de los mudos e hizo claras las lenguas de los pequeñuelos.

Evangelio Jn. 12, 23-26

Jesús les respondió: "Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo de hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto.El que ama su vida, la pierde; y el que odia su vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.

O bien: Jn. 14, 1-6

"No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí.En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy sabéis el camino."Le dice Tomás: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Le dice Jesús: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Oración

Señor, gloria de tus siervos fieles, concede a nuestros hermanos difuntos con quienes nos une el mismo bautismo y la misma vocación en el Carmelo, la gracia de contemplarte eternamente a ti, que eres su creador y redentor, como premio de su vida consagrada al servicio de Cristo y de la Virgen Maria, Por nuestro Señor.

BEATA MARIA MARAVILLAS DE JESUS

Oficio Propio Carmelita – 11 de Dic.

BEATA MARIA MARAVILLAS DE JESUS
VIRGEN DE NUESTRA ORDEN


Nació en Madrid en el año 1891. Ingreso en las carmelitas descalzas de El Escorial (Madrid), el 12 de octubre de 1919. En 1924, apremiada por una inspiración divina, funda un Carmelo en el Cerro de los ángeles, junto al monumento del Corazón de Jesús. A esta fundación siguieron otras nueve en España y una en la India. Concedió siempre la primacía a la oración y a la inmolación. Tenia verdadera pasión y celo por la gloria de Dios y la salvación de las almas. Desde la clausura, y viviendo una vida pobre, socorrió a los necesitados fomentando iniciativas apostólicas y obras sociales y caritativas. Ayudo de manera particular a su Orden, a los sacerdotes y a diversas congregaciones religiosas. Falleció en el monasterio de la Aldehuela (Madrid), el 11 de diciembre de 1974.

Del común de vírgenes, o de santas mujeres, para los religiosos.

Oficio de lectura

SEGUNDA LECTURA

De las cartas de la beata Maria Maravillas de Jesús, Virgen. (Cartas a sus directores espirituales: 305,254,101,158 bis 80, años 1927 1938)

Mis delicias son estar con los hijos de los hombres

Ayer domingo, al subir la escalera para ir al coro alto a la misa cantada, recogida, si, pero sin ningún pensamiento particular, oí claramente dentro de mi: Mis delicias son estar con los hijos de los hombres. Estas palabras que me impresionaron fuertemente, entendí no eran en este caso para mi sino como una especie de petición que el Señor me hacia para que me ofreciera toda entera por darle esas almas que el tanto desea. Vi claramente no se como, la fecundidad para atraer las almas a Dios de un alma que se sacrifica, y tan hondamente me conmovió todo esto, que con toda el alma me ofrecí al Señor, a pesar de mi pobreza, a todos los sufrimientos de cuerpo y de alma, con este fin. Me pareció entonces que ese ofrecimiento estaba bien, pero que lo importante únicamente era abandonarme a la divina voluntad, entera y completamente, para que hiciese en mi cuanto quisiera y aceptara del mismo modo el dolor que el gozo. Me pareció entender que no era lo que le agradaba lo que fuera el mayor sacrificio, sino el cumplimiento exacto y amoroso de esa voluntad, en sus menores detalles. En esto entendí muchas cosas que no se decir, y como quería fuese muy delicada en este cumplimiento, que me llevaría muy lejos en el sacrificio y en el amor.

Me ofrecí de tal modo, que nada exceptuaba, ni siquiera el infierno, si allí se pudiese estar amando al Señor, pero luego soy tan cobarde.... El Señor lo remedie, que yo no puedo mas que entregarme a el, con toda mi miseria. He vuelto a sentir ese como deseo de entregarme por las almas y serle fiel para este fin: pensando en lo que el había hecho por ellas, me parecía me decía que no puedo hacer mas, pero que por mi medio podría. Me parece al sentir este inmenso deseo del Señor de la salvación de las almas, que es espantoso no acabar de entregarse a Dios, para que el pueda hacer del todo su obra en el alma, y así hacerla, a pesar de su pobreza, fecunda para darle lo que el desea. Cada vez se presenta a mi alma mas claramente como nada tiene importancia de lo mío, sino solo el que el Señor sea glorificado.

¡Que tesoro me ha dado el Señor al darme esta vida del Carmelo! Todo esta en ella dispuesto con tal sencillez, pero de tal modo, que con vivirla a fondo podría hacerlo todo. ¿Cómo podremos vivir en la casa de la Virgen, agradar con ella al Señor, sin imitarla, como la santa Madre deseaba? Sentí como este es el camino de la carmelita, a ejemplo de Maria, como tenemos que achicarnos, ser de veras pobres, sacrificadas, humildes, nada. Sentí muy profundamente como Jesús nos da en su vida continuos ejemplos de sacrificios, de humillación, de empequeñecernos, y no lo entendemos; sentí su misericordia y el celo de las almas por este camino, que aquí esta la fuerza que, por su misericordia, puede tener nuestra vida. Que en esto, con su gracia, bien podría yo, tan pobre absolutamente de todo, imitarle con mas facilidad que otras criaturas. Me parecía también entender que muchas de estas luces no me las daba solo para mi, sino para poder guiar a mis hermanas. Lo único que hago es, multitud de veces al día, decir al Señor que solo quiero vivir para amarle y agradarle, que quiero todo cuanto el quiera y como el quiera.

RESPONSORIO Cf. Mt. 25,1.2.10:Sal 118,16;39,9

R. Virgen prudente, a quien el esposo encontró velando, con la lámpara encendida.* Entra en el banquete de las bodas eternas.

V. Tu voluntad es mi delicia, llevo tu ley en las entrañas. *Entra en el banquete.

Oración

Oh Dios, que atrajiste a la beata Maria Maravillas de Jesús a los secretos del corazón de tu hijo, concédenos, por su intercesión y ejemplo, que, experimentando las delicias de tu amor, cooperemos a la salvación de las almas. Por nuestro Señor Jesucristo.

BEATA ISABEL DE LA SANTISIMA TRINIDAD

Oficio Propio Carmelita – 8 de Nov.

BEATA ISABEL DE LA SANTISIMA TRINIDAD,
VIRGEN DE NUESTRA ORDEN

Isabel Catez de la Trinidad nació el 18 de Julio de 1880 en el campo militar de Avor, diócesis de Bourges (Francia). En 1901, ingreso en el Carmelo de Dijon, donde profeso en 1903. Allí falleció el 9 de noviembre de 1906 para irse-como dijo ella- “a la luz, a la vida, al amor” Adoradora autentica en espíritu y verdad, llevo una vida humilde, acrisolada por intensos sufrimientos físicos y morales, en alabanza de gloria de la Trinidad, huésped del alma, hallando en este misterio el cielo en la tierra y teniendo clara conciencia de que el constituía su carisma y su misión en la Iglesia.

Del común de vírgenes o de santas mujeres para los religiosos.

Oficio de lectura

SEGUNDA LECTURA


Elevación a la Santísima Trinidad de la beata Isabel de la Trinidad, virgen.
(Ouvres complètes, 1. Paris 198 p. 200

Trinidad a quien adoro

¡OH Dios mío, Trinidad a quien adoro! Ayudame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquila, como si mi alma estuviera ya en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, OH mi Inmutable, sino que en cada momento me sumerja mas íntimamente en la profundidad de tu misterio. Pacifica mi alma; haz de ella tu cielo, tu morada predilecta, el lugar de tu descanso. Que nunca te deje allí solo sino que permanezca totalmente contigo, vigilante en mi fe, en completa adoración y en entrega absoluta a tu acción creadora.

¡OH mi Cristo amado, crucificado por amor! Quisiera ser una esposa para tu corazón; quisiera cubrirte de gloria; quisiera amarte .....hasta morir de amor. Pero reconozco mi impotencia. Por eso te pido ser “revestida de Ti mismo”, identificar mi alma con todos los sentimientos de tu alma, sumergirme en Ti, ser invadida por Ti, ser sustituida por ti para que mi vida sea solamente una irradiación de Tu vida. Ven a mi como Adorador, como Reparador y como Salvador.

¡OH Verbo eterno, Palabra de mi Dios! Quiero pasar mi vida escuchándote; quiero ser un alma atenta siempre a tus enseñanzas para aprenderlo todo de Ti. Y luego a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas las impotencias, quiero mantener mi mirada fija en Ti y permanecer bajo tu luz infinita.

¡OH mi Astro querido! Fasciname de tal modo que ya no pueda salir de tu irradiación divina.

¡OH fuego abrasador, Espíritu de amor! Ven a mí para que se realice en mi alma como una encarnación del Verbo. Quiero ser para El una humanidad suplementaria donde renueve todo su misterio.

Y Tu, OH Padre, protege a tu pobre criatura, “cúbrela con tu sombra”, contempla solamente en ella al Amado en quien has puesto todas tus complacencias.

¡OH mis tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad donde me pierdo! Me entrego a Vos como victima. Sumergíos en mi para que yo me sumerja en Vos hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.

RESPONSORIO 1 Co. 3, 16;6, 20; Ef. 1. 12

R. Sois templo de Dios y el Espíritu de Dios habita en vosotros *Glorificad a Dios en vuestro cuerpo.

V. Para alabanza de su gloria. *Glorificad.

Oración

OH Dios rico en misericordia, que descubriste a la beata Isabel de la Trinidad el misterio de tu presencia secreta en el alma del justo e hiciste de ella una adoradora en Espíritu y verdad; concédenos, por su intercesión, que también nosotros, permaneciendo en el amor de Cristo, merezcamos ser transformados en templos del Espíritu Santo de Amor, para alabanza de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

BEATO TITO BRANDSMA

Oficio Propio Carmelita – 27 de Julio


BEATO TITO BRANDSMA,
Presbítero y mártir de nuestra Orden.


Anno Sjoerd Brandsma, nació en Bolsward (Holanda) el 23 de febrero de 1881. Muy joven aún, profesó en el Carmelo con el nombre de Tito en 1899. Ordenado de sacerdote el 17 de junio de 1905, se doctoró en filosofía por la Universidad Gregoriana de Roma en 1909. Se dedicó a la docencia en diversos centros holandeses. De 1923 a 1942 explicó filosofía e historia de la mística en la Universidad Católica de Nimega, de la que también fue Rector Magnífico. Periodista profesional, recibió el nombramiento de Consejero eclesiástico de los periodistas católicos (RKJ) en 1935. Se distinguió por su disponibilidad en todo y para todos. Antes de y durante la ocupación nazi de Holanda, luchó con fidelidad al Evangelio contra la difusión de la ideología nacionalsocialista y por la libertad de la escuela y la prensa católicas. Arrestado por esta razón, tras un largo calvario de cárceles, fue internado en el campo de concentración de Dachau, donde murió asesinado el 26 de julio de 1942, a los 61 años, con una inyección de ácido fénico, en medio de sufrimientos y humillaciones mientras se ocupaba en infundir serenidad y consuelo a los demás deportados y en hacer el bien a los mismos perseguidores. Juan Pablo II lo proclamó beato el 3 de noviembre de 1985.

Del común de un mártir
OFICIO DE LECTURA

SEGUNDA LECTURA

Del prefacio del beato Tito Brandsma a un libro de Adolfo Tanquerey

La fuerza misteriosa de la Pasión.

Jesús ha sufrido. Si, el mismo Jesús, nuestro Dios que se hizo hombre por nuestra salvación. El sufrió, fue crucificado, murió y fue sepultado.
La víspera de su pasión, rogó a su Padre celestial para que todos fueran uno, uno con el. Se llamo a si mismo Cabeza del Cuerpo Místico, del que nosotros somos los miembros. El es la vid, nosotros los sarmientos. Se metió el mismo en el lagar y allí fue exprimido. Nos ha dado el vino para que, bebiéndolo podamos vivir su misma vida, para que podamos compartir con el su sufrimiento. Lo ha dicho el mismo: El que quiera seguirme, es decir, cumplir mi voluntad, que cargue con su cruz cada día; el que me sigue tendrá la luz de la vida; yo soy la vida; os he dado ejemplo, para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. Y no comprendiendo sus discípulos que la vía indicada era la de la pasión, se lo explico diciendo: ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria? Entonces ardieron en sus pechos los corazones de los discípulos. La palabra de Dios se había convertido para ellos en fuego. Y descendiendo después sobre ellos el Espíritu Santo, como una llama divina, se sintieron contentos de sufrir, a su vez, el desprecio y la persecución, porque se hacían así semejantes a aquel que los había precedido en el camino del sufrimiento.

Los discípulos comprendieron que el no había querido apartarse de este camino, que habían vaticinado antes los profetas. Desde el pesebre hasta la cruz, no supo de otra cosa, sino de sufrimiento, pobreza y desprecio. Consagro toda su vida a enseñar al pueblo que Dios mira el sufrimiento, la pobreza y el desprecio humano de modo muy diferente a como lo hace la necia sabiduría del mundo. El dolor es la consecuencia necesaria del pecado, y solo mediante la cruz se recupera la unión con Dios y la gloria pedida. El dolor es, por lo mismo, el camino del cielo. En la cruz esta la salvación, en la cruz la victoria. Así lo ha dispuesto Dios, que quiso además tomar sobre si el sufrimiento para lograr con el la gloria de la redención. Por eso, como dice san Pablo, los trabajos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá cuando haya pasado el tiempo de padecer y seamos ya participes de la misma gloria.

Maria, que conservaba todas las palabras de Dios en su corazón, supo comprender, por la plenitud de la gracia que le fue concedida, el gran valor del sufrimiento. Mientras los discípulos huían, ella salio al encuentro del salvador, camino del Calvario, y permaneció al pie de la cruz participando en su oprobio y en sus últimos sufrimientos. Y lo puso en el sepulcro con la esperanza firme de su resurrección.

¡Ojala nuestros corazones fueran tan ardientes y generosos como el suyo y se abrieran totalmente a los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús! El dijo: He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros antes de padecer. ¿Es nuestro deseo como el suyo? ¿No nos quejamos demasiado cuando el nos alarga el cáliz de la pasión? Es tan difícil para nosotros resignarnos al sufrimiento, que alegrarse de el nos parece algo heroico. Consideramos casi imposible el desear la cruz y el sufrimiento. Según el mundo, es, de hecho, una locura desear solo sufrimiento y desprecio, como lo deseaba san Juan de la Cruz. Y a veces nosotros pensamos de modo semejante al del mundo con nuestras prudentes cautelas. ¿Dónde esta la oblación que cada mañana, consciente y reflexivamente, al menos de palabra y en apariencia, hacemos de nosotros mismos, cuando nos unimos a la oblación, que ofrecemos junto con la Iglesia, de aquel con el que estamos unidos en un único cuerpo?

Jesús lloro una vez sobre Jerusalén: ¡Ojala pudieses conocer tu hoy el don de Dios! ¡Ojala pudiésemos también nosotros conocer hoy el gran valor que Dios ha puesto en nuestros sufrimientos!

RESPONSORIO Ga.6,14;Co1,23-24

R. Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo*En el cual el mundo esta crucificado para mi, y yo para el mundo.

V. Nosotros predicamos a Cristo a Cristo crucificado; escándalo para los judíos, necedad para los gentiles, pero, para los llamados, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios.*En el cual el mundo.

ORACION

Oh Dios Padre, fuente y origen de la vida, que has dado la fuerza de tu Espíritu al Beato Tito, para que en el calvario de la persecución y del martirio, proclamase la libertad de la Iglesia y la dignidad del hombre; concédenos, por su intercesión, el no avergonzarnos del Evangelio en la construcción de tu reino de justicia y de paz y el poder descubrir en cada acontecimiento de la vida tu presencia misericordiosa. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

BEATA ANA DE SAN BARTOLOME

Oficio Propio Carmelita - 7 de Junio

BEATA ANA DE SAN BARTOLOME,
VIRGEN DE NUESTRA ORDEN

Memoria

Vio la luz en la villa castellana de Almendral el año 1549. Santa Teresa la recibió a la profesión religiosa entre sus descalzas primitivas en 1572. Andando el tiempo, la escogería por compañera y enfermera. La beata Ana fue el alma de la difusión del espíritu y obra teresianos por tierras de Francia y Flandes. Allí, émula de su santa Madre, se comporto como autentica hija de la Iglesia, ardiendo en celo por la salvación de las almas. Murió en Amberes en el año 1626.

Del común de las vírgenes o de santas mujeres: para los religiosos.


OFICIO DE LECTURA
SEGUNDA LECTURA

De Las Moradas de santa Teresa de Jesús
, virgen y doctora de la Iglesia. (5M3,8-9.11.12;B.A.C. 212 (1962),381-382)

Obras quiere el Señor

La más cierta señal que, a mi parecer, hay de si guardamos estas dos cosas, es guardando bien la del amor del prójimo; porque si amamos a Dios no se puede saber, aunque hay indicios grandes para entender que le amamos; mas el amor del prójimo, sí. Y estad ciertas que mientras más en éste os viereis aprovechadas, más lo estáis en el amor de Dios; porque es tan grande el que Su Majestad nos tiene, que en pago del que tenemos al prójimo hará que crezca el que tenemos a Su Majestad por mil maneras. En esto yo no puedo dudar.
Impórtanos mucho andar con gran advertencia cómo andamos en esto, que si es con mucha perfección, todo lo tenemos hecho; porque creo yo que según es malo nuestro natural, que si no es naciendo de raíz del amor de Dios, que no llegaremos a tener con perfección el del prójimo. Pues tanto nos importa esto, hermanas, procuremos irnos entendiendo en cosas aun menudas, y no haciendo caso de unas muy grandes, que así por junto vienen en la oración, de parecer que haremos y aconteceremos por los prójimos y por sola un alma que se salve; porque si no vienen después conformes las obras, no hay para qué creer que lo haremos.
Obras quiere el Señor, y que si ves una enferma a quien puedes dar algún alivio, no se te de nada de perder esa devoción y te compadezcas de ella; y si tiene algún dolor, te duela a ti, y si fuere menester, lo ayunes porque ella lo coma, no tanto por ella como porque sabes que tu Señor quiere aquello; esta es la verdadera unión con su voluntad.
Pedid a nuestro Señor que os de con perfección este amor del prójimo y dejad hacer a su Majestad, que el os dará mas que sepáis desear, como vosotras os esforcéis y procuréis en todo lo que pudiereis esto, y forzar vuestra voluntad para que se haga en todo la de las hermanas, aunque perdáis de vuestro derecho, y olvidar vuestro bien por el suyo, aunque mas contradicción os haga el natural, y procurar tomar trabajo por quitarle al prójimo, cuando se ofreciere.
No penséis que no ha de costar algo y que os lo habéis de hallar hecho. Mirad lo que costo a nuestro Esposo el amor que nos tuvo, que por librarnos de la muerte la murió tan penosa como muerte de cruz.

RESPONSORIO Mt 25,34b.36b.40b.

R. Venid vosotros, benditos de mi Padre;
heredad el reino preparado para vosotros
desde la creación del mundo *
Porque estuve enfermo y me visitasteis. (T.P. Aleluya)

V. Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno
de estos humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.
*Porque estuve.

LAUDES

Ant. Bened. Con la modestia va la sabiduría;
la sabiduría yergue la cabeza del humilde. (T.P. Aleluya)

ORACION

Señor, tu que revelas tu grandeza en la humildad de tus siervos,
nos has dado en la beata Ana un ejemplo de caridad y de
paciencia; concédenos, por sus meritos, que imitando la vida de
Cristo y amando a nuestros hermanos, vivamos según tu beneplácito.
Por nuestro Señor.

VISPERAS

Ant. Magnificat. Dios ha elegido a los pobres del mundo
para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino que
prometió a los que le aman. (T.P. Aleluya)

SANTA TERESA MARGARITA REDI

Oficio Propio Carmelita – 1 de Sep.

SANTA TERESA MARGARITA REDI, EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
Virgen de Nuestra Orden.

Memoria

Descendiente de la noble familia de los Redi, vio la luz en Arezo (Toscana) el 15 de Julio de 1747. Entró en el monasterio de las carmelitas descalzas de Florencia el 1 de septiembre de 1764. Enriquecida con la singular experiencia contemplativa del enunciado joánico: “Dios es amor”, sintió hondamente la llamada a la vida oculta por el camino del amor y la inmolación de sí misma. Consumó en breve su vocación y la consolidó con la práctica heroica de la caridad fraterna. Descansó en el Señor en Florencia el 7 de marzo de 1770. El 9 de junio de 1929 fue beatificada y el 19 de marzo de 1934 canonizada por el Papa Pío XI.

Invitatorio

Ant. Venid, adoremos al Cordero, al Esposo acompañado por el cortejo de vírgenes..

Oficio de lectura

HIMNO

Teresa Margarita,
celeste hermana,
al ritmo del latido
de la plegaria,
te cantamos unánimes
nuestra alabanza

Dios Amor ha prendido
en ti la hoguera
de caridad divina,
por eso anhelas
con tu fuego de cielo
quemar la tierra.

En la vida común
-dulce martirio-,
tu amor a las hermanas
se hace servicio,
que en ellas tu fe viva
descubre a Cristo.

“Padecer y callar”
es tu sendero,
que habló Dios su Palabra
en el silencio,
y el Verbo se hizo carne
de sufrimiento.

Gozosos en tu día,
rendimos gloria
al Dios uno en esencia,
trino en Personas,
que en el alma del justo
por gracia mora. Amén.

SEGUNDA LECTURA

De las Actas de canonización (Dec. “Super tuto” AAS 26 (1934), 105-106)

El amor de Cristo nos apremia

Podría afirmarse que la vida entera de Teresa Margarita, enmarcada en tan breve espacio de años, fue una continua escalada de su angelical corazón hacia Dios.
Su alma candorosa buscaba a Dios como por instinto, convencida de que únicamente en ‘el podía hallar descanso.
Teresa Margarita supo hermanar la pureza interior con una profunda humildad, deseando de veras ser desconocida y despreciada, y soportando la humillación no solo con paciencia, sino con alegría. En alas de su limpieza de corazón y humildad de espíritu, mereció remontarse a un altísimo grado de amor que pronto la abraso en ardores seráficos. Había llegado así a no poder apenas hablar de Dios, sin que se le encendiese de resplandor el rostro. Apremiada por esa caridad divina, amaba también entrañablemente a todos los hombres, en especial a los desventurados pecadores, por quienes se había ofrecido a Dios en holocausto generoso. Servia a sus hermanas de comunidad, sobre todo a las enfermas, con tan humilde delicadeza y total desprendimiento, que parecía un ángel de caridad. Alimentaba la llama de ese amor principalmente con el pan eucarístico, del que tan viva hambre sentía, y con un culto peculiar al Sacratísimo Corazón de Jesús, precisamente en una época en que el contagio jansenista, propagado por distintos puntos de Toscaza, atacaba tan provechosa devoción. Veneraba además con tierno amor filial a la Madre de Dios, como modelo y abogada de su pureza virginal. Favorecida con la gracia de una alta contemplación, se uni9a cada vez mas estrechamente a Dios, como reflejando ya la luz del alba de la cercana eternidad.
Solo faltaba a Teresa Margarita, ante la inminencia de su partida, reproducir mas al vivo en si misma la imagen de su esposo crucificado con el martirio místico de su alma, como correspondía a una hija autentica de santa Teresa y a una fiel discípula de san Jun de la Cruz. E iba a ser la misma violencia del amor la raíz de este martirio. En efecto, cuanto mas ardiente es la caridad, tanto mas urge al alma a amar; ahora bien estando ella incapacitada para abarcar la infinita amabilidad de Dios con su amor, se siente extrañamente atormentada por el insaciable anhelo de un amor mas intenso y, envuelta en una especie de noche oscura, se cree como abandonada de Dios; que el amor cuanto mas grande es, tanto mas pequeño aparece a sus propios ojos. Sin embargo, un alma clavada en la cruz con Cristo, mediante ese supremo martirio del corazón, adquiere para si y para los otros unos frutos de redención más copiosos. Precisamente las almas que llegan en la Iglesia a una pureza de mas quilates y a una espiritualidad de mas altura son las que con su apostolado oculto del sufrimiento, el amor y la oración contribuyen como nadie al bien de todos los hombres.

RESPONSORIO Dt 6, 4-5;4,24

R. Escucha Israel: El Señor nuestro Dios es solamente uno.
* Amaras al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma,
con todas las fuerzas.

V. El Señor tu Dios es un fuego devorador, un Dios celoso.
* Amaras al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma,
con todas las fuerzas.

Laúdes

HIMNO

Hoy, Teresa Margarita,
sol del Carmen de Florencia.
la mañana resucita
con la luz de tu presencia.

Logras tu anhelo: ser rosa
del vergel carmelitano,
que tu alma solo rebosa
de amor a Dios y al hermano.

Acudes sedienta al pozo
abierto en el Corazón
de Cristo, y sacas con gozo
las aguas de salvación.

La noche oscura te asalta,
y te abrazas a la cruz,
completando lo que falta
a la pasión de Jesús.

Mientras vamos de camino.
queremos vivir, en pos
de ti, con gesto paulino:
“ocultos con Cristo en Dios”.

La fe de amor encendida
alabe a la Trinidad,
Padre-origen, Verbo-vida
y Espíritu-caridad. Amen.

LECTURA BREVE

Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde esta Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque habéis muerto; y vuestra vida esta con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con el, en la gloria.

RESPONSORIO BREVE

R. Oigo en mi corazón:
*Buscad mi rostro. Oigo.

V. Tu rostro buscare, Señor.
*Buscad mi rostro. Gloria al Padre. Oigo.

Ant. Benedictus Yo soy el camino, y la verdad,
y la vida. Nadie va al Padre sino por mi.

Benedictus


Ant. Benedictus Yo soy el camino, y la verdad,
y la vida. Nadie va al Padre sino por mi.

PRECES

Adoremos a Cristo, puerta franca de los secretos del Padre, y digámosle con fe:

Señor; muéstranos al Padre

Cristo, que eres el camino, y la verdad, y la vida,
-sé nuestra senda para subir al Padre.

Tú que eres la luz del mundo y el resplandor de la gloria de Dios,
-alumbra la noche oscura de nuestra fe mientras vamos de camino hacia el Padre.

Cristo, Palabra increada hecha carne, que llamaste a Teresa Margarita a imitar por la fe tu actitud frente al Padre.
-Concédenos perseverar siempre en una vida escondida contigo en Dios.

Jesús, espejo y corona de la humildad, que viniste, no a ser servido, sino a servir,
-enséñanos a realizar en la oscuridad de la vida ordinaria todo cuanto agrada al Padre que ve en lo secreto.

Cristo, Palabra de Dios, que te hiciste pasible y paciente entre los hombres,
-aliéntanos a seguir tus huellas de crucificado, como Teresa Margarita, entregándonos por la Iglesia que es tu cuerpo.

Jesús, que tanto amaste a Maria, tu compañera singularmente generosa en la obra de la salvación,
-haznos, por intercesión de tu Madre, prontos al amoroso cumplimiento de la voluntad del Padre celestial.

Padre nuestro..........

Oración

Señor, Padre Santo, que concediste a Santa Teresa Margarita sacar de las fuentes del Salvador tesoros incalculables de humildad y caridad; otórganos, por su intercesión, que jamás nos separemos del amor de Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

VISPERAS

HIMNO

Dichosa tu que, entre todas,
fuiste por Dios sorprendida
con tu lámpara encendida
para el banquete de bodas.

Con el abrazo inocente
de un hondo pacto amoroso,
vienes a unirte al Esposo
por virgen y por prudente.

Enséñanos a vivir.
Ayúdenos tu oración.
Danos en la tentación
la gracia de resistir.

Maria, pureza en vuelo,
Virgen de vírgenes, danos
la gracia de ser humanos
sin olvidarnos del cielo.

Honor a la Trinidad
por esta limpia victoria.
Y gloria por esta gloria
que alegra a la Cristiandad. Amen.

LECTURA BREVE 1 Jn. 4, 16b

Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en el.

RESPONSORIO BREVE

R. Las aguas torrenciales
* No podrán apagar el amor. Las aguas.

V. Ni anegarlo los ríos. *
No podrán apagar el amor. Gloria al Padre. Las aguas.

Ant. Magnificat Como el Padre me ha amado,
así os he amado yo; permaneced en mi amor.

Magnificat

Ant. Magnificat Como el Padre me ha amado,
así os he amado yo; permaneced en mi amor.

PRECES

Alabemos a Cristo, que nos dejo en el amor de Dios y del prójimo su mandamiento supremo, y supliquémosle:

Concédenos tu amor, Señor Jesús.

Cristo, que en tu corazón nos revelaste la eterna caridad del Padre,
- Haznos mensaje viviente del amor divino.

Cristo, que viniste a traer fuego a la tierra,
-inflámanos en la hoguera de amor, en que se abraso Teresa Margarita.

Tu que nos enseñaste a hacer siempre a los ojos del Padre lo que a el le agrada,
-Concédenos que nuestra vida sea un constante homenaje de amor filial y de obediencia al Padre.

Tu que nos dejaste en el prójimo como un sacramento de tu presencia,
-ayúdanos a descubrirte de continuo en nuestros hermanos y a servirte Con amor el ellos.

Tu que llamaste tempranamente a tu presencia a Teresa Margarita devorada por el fuego de tu caridad,
-date prisa en recibir a nuestros hermanos difuntos en el reino eterno de tu amor.

Padre nuestro.........

Oración

Señor, Padre Santo, que concediste a Santa Teresa Margarita sacar de las fuentes del Salvador tesoros incalculables de humildad y caridad; otórganos, por su intercesión, que jamás nos separemos del amor de Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

BEATA MARÍA DE LOS ANGELES

Oficio Propio Carmelita – 16 de Dic.

BEATA MARÍA DE LOS ANGELES.
Virgen de Nuestra Orden.

Maria Anna Fontanella, nació en Turín el 7 de enero de 1661. Ingresó en el monasterio de carmelitas descalzas de su ciudad natal el 1675. Fue repetidas veces superiora de la comunidad y se encargó de formar a las novicias, imbuyéndolas en las enseñanzas de Santa Teresa de Jesús. En medio de sus continuas noches de espíritu, supo dejar incontables ejemplos de amor a Dios. Cultivo la oración con perseverante ahínco. Profesó una devoción singular al glorioso San José, en cuyo honor hizo erigir un nuevo convento de monjas en la ciudad de Moncalieri. Entregó su alma a Dios el 16 de diciembre de 1717 en Pontoise. El 14 de mayo de 1865 fue Beatificada por el Papa Pío IX.
ORACION

Señor, tú que te complaces en habitar en los limpios y sinceros de corazón; concédenos, por intercesión de la Beata María de los Ángeles, vivir siempre en gracia ante tus ojos, para que tengas en nosotros tu morada. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Del Común de vírgenes.

Oficio de lectura

SEGUNDA LECTURA

Del Camino de perfección de santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia.

El amor de Dios, si de veras es amor, es imposible esconderse

Quien de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno quieren, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno loan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden. No aman sino verdades y cosa que sea digna de amar. ¿Pensáis que es posible quien muy de veras ama a Dios amar vanidades? Ni puede, ni riquezas, ni cosas del mundo, de deleites, ni honras; ni tiene contiendas ni envidias. Todo porque no pretende otra cosa sino contentar al Amado. Andan muriendo porque los ame, y así ponen la vida en entender cómo le agradarán más. ¿Esconderse? -¡Oh, que el amor de Dios, si de veras es amor, es imposible! Si no, mirad un San Pablo, una Magdalena: en tres días el uno comenzó a entenderse que estaba enfermo de amor; éste fue San Pablo. La Magdalena desde el primer día, ¡y cuán bien entendido! Que esto tiene, que hay más o menos; y así se da a entender como la fuerza que tiene el amor: si es poco, dase a entender poco; y si es mucho, mucho; mas poco o mucho, como haya amor de Dios, siempre se entiende.

¿y habíase de poder encubrir un amor tan fuerte, tan justo, que siempre va creciendo, que no ve cosa para dejar de amar, fundado sobre tal cimiento como es ser pagado con otro amor, que ya no puede dudar de él por estar mostrado tan al descubierto, con tan grandes dolores y trabajos y derramamiento de sangre, hasta perder la vida, porque no nos quedase ninguna duda de este amor?

Plega a Su Majestad nos le dé antes que nos saque de esta vida, porque será gran cosa a la hora de la muerte ver que vamos a ser juzgadas de quien habemos amado sobre todas las cosas. Seguras podremos ir con el pleito de nuestras deudas. No será ir a tierra extraña, sino propia, pues es a la de quien tanto amamos y nos ama.

RESPONSORIO Sal 144,19-20am8,28a

R. El Señor satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos, y los salva.
* El Señor guarda a los que lo aman.
V. Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien. * El Señor.

Laúdes

Ant. Benedictus
El amor de Dios es gloriosa sabiduría, y primicia de la sabiduría es el temor de Dios.

Benedictus

ORACION

Señor, tú que te complaces en habitar en los limpios y sinceros de corazón; concédenos, por intercesión de la Beata María de los Ángeles, vivir siempre en gracia ante tus ojos, para que tengas en nosotros tu morada. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Magnificat Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu vas conmigo.

SAN JUAN DE LA CRUZ, PRESBITERO Y DOCTORDE LA IGLESIA

Oficio Propio Carmelita – 14 de Dic.

SAN JUAN DE LA CRUZ, PRESBITERO Y DOCTORDE LA IGLESIA

Solemnidad

Nació en Fontiveros (Avila) en 1542. Instrumento providencial en manos de Teresa de Jesús, le ayudo en su renovación de la Orden desde la primera fundación de frailes contemplativos en Duruelo el 28 de noviembre de 1568. Enfermo en Ubeda, se fue a cantar maitines al cielo la noche del 13 de diciembre de 1591. Es guía indiscutible de los caminos del espíritu. Celebres son sus tratados: Subida del Monte Carmelo, Noche Oscura, Cántico espiritual, y Llama de amor viva. Pio XI le confirió el titulo de doctor de la Iglesia universal el 24 de agosto de 1926.

San Juan de la Cruz es el padre y maestro espiritual del Carmelo Teresiano, doctor de la vida cristiana en su dinamismo teologal, cantor de la hermosura de Dios y de la belleza de la creación. Su recuerdo se transforma hoy en liturgia viva. A través de la alabanza divina, su oración y su poesía, su canto eterno de gloria, se hace viático y plegaria del Carmelo peregrino aquí en la tierra. Su doctrina fue una exégesis viva del Evangelio; por eso la palabra de Dios ilumina su experiencia, y sus enseñanzas tienen alcances insospechados en la meditación de esa palabra. La liturgia de esta solemnidad es palabra de Dios y palabra de Juan de la Cruz en una síntesis de meditación y alabanza.

I Vísperas

HIMNO
I
Un pastorcico solo está penado
ageno de plazer y de contento
y en su pastora puesto el pensamiento
y el pecho del amor muy lastimado.
No llora por averle amor llagado
que no le pena verse así affligido
aunque en el coraçón está herido
mas llora por pensar que está olbidado.
Que sólo de pensar que está olbidado
de su vella pastora con gran pena
se dexa maltratar en tierra agena
el pecho del amor mui lastimado!
II
Maestro iluminado, padre nuestro,
Juan de la Cruz, inagotable ansia,
que, entre las azucenas olvidado,
fuiste lección suprema de las almas.

Tu, que, junto a Teresa, recorriste
los caminos del mundo y sus moradas,
en esta noche oscura de la vida,
Con ansias en amores inflamadas.

Tu, que supiste ser ejemplo y norma,
ardiente caridad, fe y esperanza,
y que pusiste en nuestra lengua toda
la deliciosa miel de tu palabra.

¡Oh toque delicado de tu mano,
Oh busqueda sutil de tu pisada,
Oh ciencia transcendida de tu verbo,
Oh cauterio suave de tu llaga!

Desde la noche oscura de este mundo
a ti volvemos, padre, la mirada.
pídele a Dios que no se apague nunca
la antorcha viva de nuestra esperanza. Amén.

Salmodia

Ant. 1. Abrió su boca en la oración, y el Señor lo lleno de espíritu de inteligencia.

Salmo 112

Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo;
a la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.

Ant. 1. Abrió su boca en la oración, y el Señor lo lleno de espíritu de inteligencia.

Ant. 2 Le dio el Señor a conocer sus tesoros ocultos y sus riquezas escondidas.

Salmo 145

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista.

No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él;

que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos,
el Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.

El Señor guarda a los peregrinos,
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.

El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad

Ant. 2 Le dio el Señor a conocer sus tesoros ocultos y sus riquezas escondidas.

Ant. 3 Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que le aman.

Cántico Ap 4, 11;5.9.10.12

Eres digno, Señor Dios nuestro, se recibir la gloria,
el honor y el poder, porque tu has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para
Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has
hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza,
la sabiduría, La fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.

Ant. 3 Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que le aman.

Lectura Breve Ef. 3, 14-19

Por eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, para que os conceda, según la riqueza de su gloria, que seáis fortalecidos por la acción de su Espíritu en el hombre interior, que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, para que, arraigados y cimentados en el amor, podáis comprender con todos los santos cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad, y conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que os vayáis llenando hasta la total Plenitud de Dios.

Responsorio Breve

R. El Dios que dijo: “Brille la luz del seno de la tiniebla”, * Ha brillado en nuestros corazones, El Dios que dijo.

V. Para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo.
* Ha brillado. Gloria al Padre. El Dios que dijo.

Ant. Magnif. Busque la sabiduría en la oración; la encontré dentro de mi colmadamente; ahora me veo muy aventajado en ella.

Magnificat

Preces

Aclamemos a Cristo, nuestro Redentor, que llamo a San Juan de la Cruz a su seguimiento y lo encumbro a la mas sublime contemplación, Y digámosle:

A ti la gloria y el poder por los siglos.

Cristo Jesús, que diste a conocer a tu siervo Juan la sabiduría de la cruz,
-enciende la llama viva de tu amor en todos los que han recibido en la Iglesia el ministerio de la enseñanza, del gobierno y de la santificación.

Cristo Jesús, luz sin ocaso, que te manifiestas, a los pobres de espíritu en la oscuridad de la fe,
-revela tu rostro a todos los pobres que en medio de las tinieblas te buscan con sincero corazón.

Cristo Jesús, maestro único y verdadero, que descubres las riquezas de tu sabiduría a quienes te buscan y te aman,
-otorga el conocimiento experimental de tu amor a cuantos has llamado a la familia del Carmelo.

Cristo Jesús, que vives triunfante en el cielo, rodeado de todos los santos,
-concede a nuestros hermanos el descanso eterno y el goce de la paz en tu reino.

Padre nuestro...........

Oración

Señor Dios nuestro, que hiciste de san Juan de la Cruz, nuestro padre, un modelo de abnegación evangélica y un perfecto amador de Cristo crucificado; concédenos que, siguiendo su ejemplo y doctrina, lleguemos hasta la contemplación eterna de tu gloria. Por nuestro Señor.

[Sal 94] INVITATORIO

Ant. Venid, adoremos a Cristo, Palabra única del Padre.

Oficio de lectura

Himno

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

II
¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche!.


Aquella eterna fonte está ascondida.

¡Que bien sé yo do tiene su manida
aunque es de noche!


Su origen no lo sé pues no le tiene
mas sé que todo origen della viene
aunque es de noche.


Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben della
aunque es de noche.


Su claridad nunca es escurecida
y sé que toda luz de ella es venida
aunque es de noche.

Aquesta eterna fonte está escondida
en este vivo pan por darnos vida
aunque es de noche.

Aquí se está llamando a las criaturas
y de esta agua se hartan, aunque a escuras
porque es de noche.

Salmodia

Ant.1 Dios nos predestino a ser imagen de su Hijo.

Salmo 15

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: «Tú eres mi bien».
Los dioses y señores de la tierra
no me satisfacen.

Multiplican las estatuas
de dioses extraños;
no derramaré sus libaciones con mis manos,
ni tomaré sus nombres en mis labios.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano:
me ha tocado un lote hermoso,
me encanta mi heredad.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.

Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha.

Ant.1 Dios nos predestino a ser imagen de su Hijo.

Ant. 2 Nunca entre vosotros me precie de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.

Salmo 33

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
Si el afligido invoca al Señor,
él lo escucha y lo salva de sus angustias.

El ángel del Señor acampa
en torno a sus fieles y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él.

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que le temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada.

Ant. 2 Nunca entre vosotros me precie de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.

Ant. 3 Para mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir.

II

Venid, hijos, escuchadme:
os instruiré en el temor del Señor;
¿Hay alguien que ame la vida
y desee días de prosperidad?

Guarda tu lengua del mal,
tus labios de la falsedad;
apártate del mal, obra el bien,
busca la paz y corre tras ella.

Los ojos del Señor miran a los justos,
sus oídos escuchan sus gritos;
pero el Señor se enfrenta
con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias;
el Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.

Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor;
El cuida de todos sus huesos,
y ni uno sólo se quebrará.

La maldad da muerte al malvado,
los que odian al justo serán castigados.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a El.

Ant. 3 Para mi la vida es Cristo, y una ganancia el morir.

V. En ti, Señor, esta la fuente viva.

R. Y tu luz nos hace ver la luz.

Primera Lectura

De la Carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1,12-29

Nos ha trasladado al reino de su Hijo querido

Gracias al Padre que os ha hecho aptos para participar en la herencia de los santos en la luz. El nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del Hijo de su amor, en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados.

El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia. El es también la Cabeza del Cuerpo, de la Iglesia: El es el Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que sea él el primero en todo, pues Dios tuvo a bien hacer residir en él toda la Plenitud, y reconciliar por él y para él todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos.

Y a vosotros, que en otro tiempo fuisteis extraños y enemigos, por vuestros pensamientos y malas obras, os ha reconciliado ahora, por medio de la muerte en su cuerpo de carne, para presentaros santos, inmaculados e irreprensibles delante de El;

Con tal que permanezcáis sólidamente cimentados en la fe, firmes e inconmovibles en la esperanza del Evangelio que oísteis, que ha sido proclamado a toda criatura bajo el cielo y del que yo, Pablo, he llegado a ser ministro.

Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia, de la cual he llegado a ser ministro, conforme a la misión que Dios me concedió en orden a vosotros para dar cumplimiento a la Palabra de Dios, al Misterio escondido desde siglos y generaciones, y manifestado ahora a sus santos.

A quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo entre vosotros, la esperanza de la gloria.

Al cual nosotros anunciamos, amonestando e instruyendo a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de presentarlos a todos perfectos en Cristo. Por esto precisamente me afano, luchando con la fuerza de Cristo que actúa poderosamente en mí.

Responsorio Mt 17, 5b;14b,1-2a

R. Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto; *Escuchadlo.

V. En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas. Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo. * Escuchadlo.

Segunda Lectura

Del Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, presbítero y doctor de la Iglesia.

Las criaturas son como un rastro del paso de Dios.

Dios crió todas las cosas con gran facilidad y brevedad, y en ellas dejó algún rastro de quien él era, no sólo dándoles el ser de nada, más aún, dotándolas de innumerables gracias y virtudes, y hermoseándolas con el admirable orden y dependencia indeficiente que tienen unas de otras, y esto todo haciéndolo con su sabiduría, por quien las crió, que es el Verbo, su unigénito Hijo

las criaturas son las obras menores de Dios, que las hizo como de paso; porque las mayores, en que más se mostró y en que él más reparaba, eran las de la encarnación del Verbo y misterios de la fe cristiana

Según dice san Pablo(57), el Hijo de Dios es resplandor de su gloria y figura de su sustancia: Qui cum sit splendor gloriae, et figura substantiae ejus. Es, pues, de saber que con sola esta figura de su Hijo miró Dios todas las cosas, que fue darles el ser natural, comunicándoles muchas gracias y dones naturales, haciéndolas acabadas y perfectas, según se dice en el Génesis(58) por estas palabras: Vidit Deus cuncta, quae fecerat, et erant valde bona; «Miró Dios todas las cosas que había hecho, y eran mucho buenas». El mirarlas mucho buenas era hacerlas mucho buenas en el Verbo, su Hijo

y no sólo les comunicó el ser y gracias naturales, como habemos dicho, mirándolas, mas también con sola esta figura de su Hijo las dejó vestidas de hermosura, comunicándoles el ser sobrenatural; lo cual fue cuando se hizo hombre, ensalzándole en hermosura de Dios, y por consiguiente a todas las criaturas en él, por haberse unido con la naturaleza de todas ellas en el hombre. Por lo cual dijo el mismo Hijo de Dios(59): Et ego si exaltatus fuero a terra, omnia traham ad me ipsum; esto es: Si yo fuere ensalzado de la tierra, levantaré a mí todas las cosas; y así, en este levantamiento de la encarnación de su Hijo y de la gloria de su resurrección según la carne, no solamente hermoseó el Padre las criaturas en parte, mas podemos decir que del todo las dejó vestidas de hermosura y dignidad.

Responsorio Oracion del alma enamorada

R. No me quitaras, Dios mío, lo que una vez me diste en tu único hijo, Jesucristo, * En que me diste todo lo que quiero.

V. Míos son los cielos y MIA es la tierra; mías son las gentes; los justos son míos, y míos los pecadores; los Ángeles son míos; y la Madre de Dios, y todas las cosas son mías. Y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. * En que me diste.

Responsorio

R. El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones. * Por el Espíritu Santo que se nos ha dado.

V. El que se une al Señor es un espíritu con el. * Por el Espíritu Santo.

Oficio de Vigilia

Ant. Venid, subamos al monte del Señor, escogido por Dios para habitar; solo mora en el honra y gloria de Dios

Cántico I Tb 13, 10-15

Sea de todos celebrada y confiésenle todos en Jerusalén. ¡Jerusalén, ciudad santa! Dios te castigó por las obras de tus hijos, mas tendrá otra vez piedad de los hijos de los justos.

Confiesa al Señor cumplidamente y alaba al Rey de los siglos para que de nuevo levante en ti, con regocijo, su Tienda, y llene en ti de gozo a todos los cautivos y muestre en ti su amor a todo miserable por todos los siglos de los siglos.

Brillará luz de lámparas por todos los confines de la tierra. Vendrán a ti de lejos pueblos numerosos, y los habitantes del confín del mundo, al Nombre del Señor, tu Dios, llevando en sus manos los obsequios para el Rey del Cielo.

Todas las generaciones darán en ti señales de alegría, y el Nombre del Elegido durará por siempre.

Entonces exultarás, te alegrarás por los hijos de los justos, pues serán reunidos todos y bendecirán al Señor de los siglos.

¡Dichosos los que te amen! ¡Dichosos los que se alegren en tu paz!

Bendice, alma mía, al Señor y gran Rey, que Jerusalén va a ser reconstruida y en la ciudad su Casa para siempre.

Cántico II Is 2, 2-3

Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahveh será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas.

Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán: "Venid, subamos al monte de Yahveh, a la Casa del Dios de Jacob,

Para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos."Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahveh.
.
Cántico III Jr. 7, 2b-7

Oíd la palabra de Yahveh, todo Judá, los que entráis por estas puertas a postraros ante Yahveh.

Así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Mejorad de conducta y de obras, y yo haré que os quedéis en este lugar.

No fiéis en palabras engañosas diciendo: "¡Templo de Yahveh, Templo de Yahveh, Templo de Yahveh es éste!"

Porque si mejoráis realmente vuestra conducta y obras, si realmente hacéis justicia mutua
y no oprimís al forastero, al huérfano y a la viuda (y no vertéis sangre inocente en este lugar), ni andáis en pos de otros dioses para vuestro daño,

entonces yo me quedaré con vosotros en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres desde siempre hasta siempre.

Ant. Venid, subamos al monte del Señor, escogido por Dios para habitar; solo mora en el honra y gloria de Dios

EVANGELIO Jn. 12 35-36ª, 44b -50

Jesús les dijo: "Todavía, por un poco de tiempo, está la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; el que camina en tinieblas, no sabe a dónde va. Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz

"El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas.

Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna .Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí."

Himno
Te Deum

V. Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad.
R. Sé su pastor y ensálzalo eternamente.

V. Día tras día te bendecimos
R. y alabamos tu nombre para siempre, por eternidad de eternidades.

V. Dígnate, Señor, en este día guárdanos del pecado.
R. Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros.

V. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
R. En ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre.

Oración

Señor Dios nuestro, que hiciste de san Juan de la Cruz, nuestro padre, un modelo de abnegación evangelica y un perfecto amador de Cristo Crucificado; concédenos que, siguiendo su ejemplo y doctrina, lleguemos hasta la contemplación eterna de tu gloria. Por nuestro Señor.

Laudes

Himno

¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando, y eras ido.

Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

¡Oh bosques y espesuras,
plantadas por la mano del amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado,
decid si por vosotros ha pasado!

¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados,
formases de repente
los ojos deseados,
que tengo en mis entrañas dibujados!

¡Mi amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos;

la noche sosegada,
en par de los levantes de la aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora;

Deténte, cierzo muerto;
ven, austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y pacerá el amado entre las flores.

Gocémonos, amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte o al collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura. Amen

Salmodia

Ant. 1 En verdad: tu eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador.

SALMO 62, 2-9

El alma sedienta de Dios

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.

En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti,
porque fuiste mi auxilio,
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.

Ant. 1 En verdad: tu eres un Dios escondido, el Dios de Israel, el Salvador.

Ant. 2 Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios

CÁNTICO DE LOS TRES JÓVENES (Dn 3,57-88.56)

Toda la creación alabe al Señor

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Angeles del Señor, bendecid al Señor;
cielos, bendecid al Señor.

Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.

Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.

Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.

Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.

Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.

Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.

Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.

Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.

Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.

Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.

Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.

Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.

Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.

Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.

Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.

Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
ensalcémoslo con himnos por los siglos.

Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzado por los siglos.

Ant. 2 Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios

Ant. 3 Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con cánticos espirituales.

SALMO 149

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filos en las manos:

Para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.

Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.

Ant. 3 Cantad a Dios, dadle gracias de corazón, con cánticos espirituales.

LECTURA BREVE 2 Co. 3, 17-18

Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad. Mas todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa el Señor, que es Espíritu.

Responsorio breve

R. Brillara tu luz en las tinieblas, *Tu oscuridad se volverá mediodía. Brillara.

V. Y el Señor llenara tu alma de claridades. * Tu oscuridad. Gloria al Padre. Brillara.

Ant. Bened. Mientras tenéis la luz, creed el la luz, para que seáis hijos de la luz.

Benedictus

Preces

Aclamemos a Jesucristo, cabeza y esposo de la Iglesia, que hoy nos colma de alegría con la fiesta de san Juan de la Cruz y digámosle:

Tu eres el Rey de la gloria, Cristo.

Palabra única de Dios, hablada desde siempre en eterno silencio y acogida en el seno de la Virgen al llegar la plenitud de los tiempos,
-enséñanos hoy a escuchar tu palabra en la intimidad del corazón, y a cumplirla y manifestarla con nuestras obras.

Sabiduría del Padre, que nos mostraste el exceso de tu amor en el anonadamiento de la encarnación y de la cruz,
-otorga a cuantos has redimido con tu sangre vivir en permanente comunión contigo.

Imagen acabada del Padre, en quien se nos ha revelado esplendorosamente los misterios del amor eterno,
-haz que, impulsados por tu espíritu, caminemos con resplandor creciente hasta tu luz inaccesible.

Gozo supremo del Padre, por quien Dios mira propicio a los hombres,
-haznos perfectos y compasivos como el Padre del cielo.

Primogénito de toda criatura, por quien el Padre creo y recreo con sabiduría y amor todas las cosas,
-enséñanos a elevarnos de la belleza del mundo visible hasta tu hermosura invisible.

Oración

Señor Dios nuestro, que hiciste de san Juan de la Cruz, nuestro padre, un modelo de abnegación evangélica y un perfecto amador de Cristo Crucificado; concédenos que, siguiendo su ejemplo y doctrina, lleguemos hasta la contemplación eterna de tu gloria. Por nuestro Señor.

Hora intermedia

Tercia

Himno

I
Tu poder multiplica
la eficacia del hombre,
y crece cada día, entre sus manos,
la obra de tus manos.

Nos señalaste un trozo de la viña
y nos dijiste: "Venid y trabajad".

Nos mostraste una mesa vacía
y nos dijiste: "Llenadla de pan".

Nos presentaste un campo de batalla
y nos dijiste: "Construid la paz".

Nos sacaste al desierto con el alba
y nos dijiste: "Levantad la ciudad".

Pusiste una herramienta en nuestras manos
y nos dijiste: "Es tiempo de crear".

Escucha a mediodía el rumor del trabajo
con que el hombre se afana en tu heredad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Por los siglos. Amén.

II

El mundo brilla de alegría.
Se renueva la faz de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.

Esta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.

Esta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia
en medio de las plazas
y levanta testigos en el pueblo,
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.

Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.1 Llame al Señor, y el me respondio)

Salmo 119

En mi aflicción llamé al Señor,
y El me respondió.
Líbrame, Señor, de los labios mentirosos,
de la lengua traidora.

¿Qué te va a dar o mandarte Dios,
lengua traidora?
Flechas de arquero,
afiladas con ascuas de retama.

¡Ay de mí, desterrado en Masac,
acampado en Cadar!
Demasiado llevo viviendo
con los que odian la paz;
cuando yo digo: "Paz",
ellos dicen: "Guerra".

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.1 Llame al Señor, y el me respondió)

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.2 El Señor guarde tus entradas y salidas)

Salmo 120

Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.

El Señor te aguarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.2 El Señor guarde tus entradas y salidas)

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.3 Me he alegrado por lo que me dijeron)

Salmo 121

¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.

Jerusalén está fundada
como ciudad bien compacta.
Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,

según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David.

Desead la paz a Jerusalén:
"Vivan seguros los que te aman,
haya paz dentro de tus muros,
seguridad en tus palacios".

Por mis hermanos y compañeros,
voy a decir: "La paz contigo".
Por la casa del Señor, nuestro Dios,
te deseo todo bien.

Ant. El que quiera venirse conmigo, que se niegue a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

(Ant.3 Me he alegrado por lo que me dijeron)

Lectura Breve Cf Ef 4, 23-24

Renovaos en la mente y en el espiritu y vestíos de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios; justicia y santidad verdaderas.

V. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.

R. Renuévame por dentro con espíritu firme.

Sexta

Himno

Te está cantando el martillo,
y rueda en tu honor la rueda.
Puede que la luz no pueda
librar del humo su brillo.
¡Qué sudoroso y sencillo
te pones a mediodía,
Dios de esta dura porfía
de estar sin pausa creando,
y verte necesitando
del hombre más cada día!

Quien diga que Dios ha muerto
que salga a la luz y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto.
Ya no es su sitio el desierto
ni la montaña se esconde;
decid, si preguntan dónde,
que Dios está -sin mortaja-
en donde un hombre trabaja
y un corazón le responde. Amén.

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivirá por su fe.

(Ant.1 Tu que habitas en el cielo, ten misericordia de nosotros.)

Salmo 122

A ti levanto mis ojos,
a ti que habitas en el cielo.

Como están los ojos de los esclavos
fijos en las manos de sus señores,
como están los ojos de la esclava
fijos en las manos de su señora,
así están nuestros ojos
en el Señor, Dios nuestro,
esperando su misericordia.

Misericordia, Señor, misericordia,
que estamos saciados de desprecios;
nuestra alma está saciada
del sarcasmo de los satisfechos,
del desprecio de los orgullosos.

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivirá por su fe.

(Ant.1 Tu que habitas en el cielo, ten misericordia de nosotros.)

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivirá por su fe.

(Ant.2 Nuestro auxilio es el nombre del Señor)

Salmo 123

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte
-que lo diga Israel-,
si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes.

Bendito el Señor, que no nos entregó
en presa a sus dientes;
hemos salvado la vida, como un pájaro
de la trampa del cazador:
la trampa se rompió, y escapamos.

Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivira por su fe.

(Ant.2 Nuestro auxilio es el nombre del Señor)

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivirá por su fe.

(Ant 3 El Señor rodea a su pueblo ahora y por siempre)

Salmo 124

Los que confían en el Señor son como el monte Sión:
no tiembla, está asentado para siempre.

Jerusalén está rodeada de montañas,
y el Señor rodea a su pueblo
ahora y por siempre.

No pesará el cetro de los malvados
sobre el lote de los justos,
no sea que los justos extiendan
su mano a la maldad.

Señor, concede bienes a los buenos,
a los sinceros de corazón;
y a los que se desvían por sendas tortuosas,
que los rechace el Señor con los malhechores.
¡Paz a Israel!

Ant. El que se acerca a Dios debe creer, pues el justo vivirá por su fe.

(Ant.3 El Señor rodea a su pueblo ahora y por siempre)

Lectura Breve Rm 8, 21-25

Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

V. Vivo de la fe en el Hijo de Dios.
R. Que me amo hasta entregarse por mí.

Nona

Himno
I

Fuerza tenaz, firmeza de las cosas,
inmóvil en ti mismo;
origen de la luz, eje del mundo
y norma de su giro:

concédenos tu luz en una tarde
sin muerte ni castigo,
la luz que se prolonga tras la muerte
y dura por los siglos. Amén.

II

Fundamento de todo lo que existe,
de tu pueblo elegido eterna roca,
de los tiempos Señor, que prometiste
dar tu vigor al que con fe te invoca.

Mira al hombre que es fiel y no te olvida,
tu Espíritu, tu paz háganlo fuerte
para amarte y servirte en esta vida
y gozarte después de santa muerte.

Jesús, Hijo del Padre, ven aprisa
en este atardecer que se avecina,
serena claridad y dulce brisa
será tu amor que todo lo domina. Amén

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.

(Ant.1 El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres)

Salmo 125

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
"El Señor ha estado grande con ellos".
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes de Negueb.
Los que sembraban con lágrimas
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.
.
(Ant.1 El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres)

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.

(Ant.2 El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad)

Salmo 126

Si el Señor no construye la casa,
en vano se cansan los albañiles;
si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas.

Es inútil que madruguéis,
que veléis hasta muy tarde,
que comáis el pan de vuestros sudores:
¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen!

La herencia que da el Señor son los hijos;
su salario, el fruto del vientre:
son saetas en manos de un guerrero
los hijos de la juventud.

Dichoso el hombre que llena
con ellas su aljaba:
No quedará derrotado cuando litigue
con su adversario en la plaza.

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.

(Ant.2 El Señor nos construya la casa y nos guarde la ciudad)

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.

(Ant.3 Dichoso el que teme al Señor)

Salmo 127

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.

Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien;
tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;

tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa:
ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.

Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida;
que veas a los hijos de tus hijos.
¡Paz a Israel!

Ant. Vuestra fortaleza estriba en la esperanza y el silencio.

(Ant. 3 Dichoso el que teme al Señor)

Lectura Breve Rm. 8, 24-25

Porque nuestra salvación es en esperanza; y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve? 25 Pero esperar lo que no vemos, es aguardar con paciencia.

V. El Señor es bueno para los que en el esperan.
R. Y para los que lo buscan.

II Visperas

Himno

¡Oh llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva
acaba ya si quieres,
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!
Matando, muerte en vida has trocado.

¡Oh lámparas de fuego
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
color y luz dan junto a su querido!

¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno
donde secretamente solo moras,
y en tu aspirar sabroso
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

II

¿Quién pone en pie la sangre que cedia,
quien anima la llama vacilante?
Juan de Santo Matia,
peregrino de Dios y caminante.

Frente signada por la Eterna Mano,
pie que pisa la tierra y pisa el cielo,
palomar silencioso y soberano,
donde forja novicios el Carmelo.

Por ese corazon se va a la gloria
de la esperanza, al sol de la alegría…..
¡Pozo de la memoria
manando un agua pura cada dia!

Por soledosos campos de ternura
avanza, en sus amores inflamado,
con cíngulo de cielo a la cintura,
un pecho en el dolor transfigurado.

Juan de la Cruz, tu nombre es la bandera
que convoca a los unos y a los otros,
desde tu inagotable primavera
pide a Dios por la Iglesia y por nosotros, Amen.
Salmodia

Ant.1 Dios, por el gran amor con que nos amor, nos ha hecho vivir con Cristo.

Salmo 14

Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda
y habitar en tu monte santo?



El que procede honradamente
y practica la justicia,
el que tiene intenciones leales
y no calumnia con su lengua,



el que no hace mal a su prójimo
ni difama al vecino,
el que considera despreciable al impío
y honra a los que temen al Señor,


el que no retracta lo que juró
aun en daño propio,
el que no presta dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.


El que así obra nunca fallará.

Ant.1 Dios, por el gran amor con que nos amor, nos ha hecho vivir con Cristo.

Ant.2 Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en el.

Salmo 111

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor,
hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres;
su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

El malvado, al verlo, se irritará,
rechinará los dientes hasta consumirse.
La ambición del malvado fracasará.

Ant.2 Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en el.

Ant.3 El amor de Dios ha sido derramado en nuestro corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Cántico Ef 1,3-10

Bendito sea Dios,
Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido en la persona de Cristo
con toda clase de bienes espirituales y celestiales.

Él nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos
e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya, a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia, que tan generosamente
nos ha concedido en su
querido Hijo, redunde en alabanza suya.

Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido
la redención, el perdón de los pecados.

El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia
ha sido un derroche para con nosotros,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad.

Este es el plan que había proyectado realizar
por Cristo cuando llegase el momento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de
la tierra.

Ant.3 El amor de Dios ha sido derramado en nuestro corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

Lectura breve 1 Co. 13,8-10.12-13;14,1ª

La caridad no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía. Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial. Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido. Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad.

Responsorio Breve

R. Es fuerte el amor como la muerte.*Es centella de fuego, llamarada divina. Es fuerte.

V. ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? Es centella. Gloria al Padre. Es fuerte.

Ant. Magnif. Padre, este es mi deseo; que los que me confiaste estén conmigo, donde yo estoy; y que el amor que me tenias este en ellos, como tambien yo estoy en ellos.

Magnificat

Preces

Demos gracias a Dios Padre, que se ha dignado, por su querido Hijo Jesucristo, enviarnos su Espíritu para que, compartiendo el mismo ser de Dios, seamos en la Iglesia testigos del amor; supliquémosle diciendo;

Por intercesión de san Juan de la Cruz, escúchanos Señor.

Otorga a tu Iglesia una fe divina, que ilumine a cuantos van a tu encuentro con sincero corazón,
-y los conduzca hasta la intima comunión contigo.

Concede quienes te buscan afanosamente la esperanza del cielo,
-que tanto alcanza cuanto espera.

Derrama en nosotros tu caridad,
-para que pongamos amor donde no hay amor.

Haz que los Carmelitas, a ejemplo de Maria, su madre,
-sean siempre dóciles y fieles a las mociones del Espíritu Santo.

Concede a nuestros hermanos difuntos su última purificación,
-a fin de que puedan cuanto antes entonar el cántico del amor en compañía de tus santos.

Padre nuestro……….

Oración

Señor Dios nuestro, que hiciste de san Juan de la Cruz, nuestro padre, un modelo de abnegación evangélica y un perfecto amador de Cristo Crucificado; concédenos que, siguiendo su ejemplo y doctrina, lleguemos hasta la contemplación eterna de tu gloria. Por nuestro Señor.